TOUR 2018: FIN DE LA TEMIDA PRIMERA SEMANA

 

El Tour 2018 ya ha empezado a andar. Los mejores corredores ciclistas se encuentran recorriendo las carreteras francesas. Y ha empezado con polémica. El caso Froome se encontraba todavía sin resolver. Nueve meses desde el anuncio del “resultado adverso” en el control, nueve meses de lucha legal entre la UCI y la AMA y el equipo de defensa del corredor de Sky. En estos nueve meses mucho se ha dicho y escrito, a favor y en contra del corredor. Pero el tiempo pasaba y Froome ganaba el Giro entre tanto. ASO, la todopoderosa organización del Tour había avisado que no permitiría esa situación en su carrera. El Tour no aceptaría un corredor con un proceso de dopaje abierto y sin resolver. Y el tiempo pasaba. Y la UCI seguía sin pronunciarse. Así que el Tour a cinco días de la partida vetaba a Froome. Su reglamento interno lo permite. El Tour es soberano y puede decidir que un corredor o equipo no es bienvenido en su carrera. No es la primera vez, ya lo hizo con Astana hace unos años. El mundo del ciclismo se conmocionaba con la noticia. El vigente campeón, y ganador de cuatro Tours no estaría en la salida. Pero la UCI en un giro inesperado resolvía 24 horas más tarde el “caso Froome”. Aceptaban los argumentos de la defensa del corredor y lo exoneraban totalmente. Froome era libre de correr lo que quisiera. El “resultado adverso” quedaba “suficientemente explicado con los informes médicos”. Fin. Ni la UCI ni Sky darían información adicional. Caso cerrado. No hay más preguntas señoría. El show debe continuar.

 

LOS MEJORES EN LA SALIDA DEL TOUR

 

El Tour de 2018 se presentaba  apasionante. Los mejores corredores se daban cita en la salida de esta edición. Froome, Dumoulin, Nibali, Quintana, Porte en un primer nivel. Bardet, Landa, Uran, Thomas, Roglic, Yates un peldaño por debajo. Pero muchos candidatos para una buena lucha en la clasificación general. Pero es que los sprints también tienen a los mejores candidatos: Sagan, Gaviria, Groenewegen, Kittel, Kristoff, Demaré, Greipel, Cavendish

 

El Tour recuperaba una esctructura más clásica en su recorrido. Una primera semana eminentemente llana y con una crono por equipos, con largas etapas, de las de nervios de toda la vida, que culminaba con una etapa con final en Roubaix introduciendo 15 tramos adoquinados. Era el mayor temor para todos los aspirantes de la general. La típica primera semana de la que siempre se ha dicho “no te va a hacer ganar el Tour, pero te puede hacer perderlo”. Posteriormente las etapas de montaña y una solitaria contrarreloj final. Pocos kilómetros contrarreloj y montaña clásica, aunque en etapas algo más cortas.

 

UN DUELO DE ESPRINTERS APASIONANTE

 

La primera etapa mostraba que el ciclismo moderno es todo tensión y nervios. El mundo moderno nos lleva a eso, creo yo. Todo el mundo quiere, les obligan, a estar delante. Se pelea todo. Los directores presionan por los auriculares “adelante, adelante, hay que estar ahí”. Tu líder tiene que estar posicionado bien, y tú tienes que ayudar a que lo esté. La lucha por el sitio es constante. La velocidad de los mejores en lo suyo, preparados para su mejor momento del año, en su mejor forma y versión es altísima: 45 km/h de media en la primera etapa. El sitio en cabeza de carrera es limitado, no caben todos, y ocurre lo inevitable: caídas. Muchas. Cada vez más. Habría que reflexionar. ¿El motivo? Hay muchas opiniones: unos dicen que en la parte final se mezclan los buscadores de las etapas, esprinters con sus lanzadores, con los de la general, menos acostumbrados a esas posiciones en los finales y que antiguamente eso no pasaba. Otros dicen que se ha perdido el respeto y las jerarquías dentro del pelotón, que los jóvenes van a la suya y frenan menos o directamente no frenan. También hablan otros del famoso medicamento Tramadol, un anestésico que alivia el dolor de piernas pero que aturde los sentidos y reflejos (de hecho la UCI lo ha prohibido para 2019). Y hay otros que dicen que en este 2018 está habiendo más caídas por la generalización de los frenos de disco y la desigualdad en frenado que crean dentro del pelotón, no todos paran la bici en el mismo espacio.

 

La etapa, muy rápida, tuvo en su parte final dos sustos. Una caída de Froome, en este vídeo de cámara on-board se ve claramente (juzguen ustedes mismos el poco respeto del joven corredor de Katusha –Rick Zabel- con Froome), y posteriormente un doble pinchazo de Quintana (que se tragó literalmente una isleta, reventado sus dos flamantes Bora Carbon) Estos dos incidentes cortaron el grupo y les hicieron perder tiempo a los dos en meta, junto con otros favoritos como Porte y Yates. En el sprint se vio un perfecto lanzamiento del Qucik Step para Fernando Gaviria, el joven velocista colombiano,  que se impuso a Peter Sagan con claridad. En su primer Tour Gaviria ganaba su primera etapa y se vestía de líder. Este chico promete. Aquí el vídeo con los mejores momentos de la etapa.

 

 

En la segunda etapa la caída era en la parte final, en los últimos dos kilómetros, y le tocaba a Gaviria que no pudo disputar el sprint. La victoria era para Sagan al que apuró mucho Colbrelli en los últimos metros, pero no lo suficiente para evitar el noveno triunfo de etapa del talentoso esolvaco. Y Sagan se vestía además de líder. Era la cuarta vez en su vida que llevaba el maillot de líder del Tour de Francia. Aquí el vídeo con los mejores momentos de la etapa.

 

 

En la tercera etapa se disputaba la contrarreloj por equipos. Cumpliendo todos los pronósticos  el BMC se llevaba el triunfo sobre Sky y Quick Step. Los “sospechosos habituales” en estas pruebas no defraudaron. Estuvieron en apenas 7 segundos de diferencia. Los demás equipos con aspirantes a la general rondaron el minuto de pérdida sobre Froome, que de esta manera recuperaba el tiempo perdido en la caída del primer día. El más perjudicado Quintana, que se iba a dos minutos en la general. El nuevo líder del Tour era Greg Van Avermaet.

 

La cuarta etapa era un calco de la primera y Gaviria se volvía a imponer a Sagan, demostrando que en un sprint puro ahora mismo tiene pocos rivales. Los segundos puestos de Sagan empiezan a ser incontables. Pero sigue con su habitual buen humor. Aquí el vídeo con los mejores momentos de la etapa.

 

En la quinta etapa asistíamos a un bonito final con un pequeño muro, y se vio un sprint diferente. Ataques de los grandes llegadores en cuesta, Alaphilippe lo intentó y Gilbert comenzó de lejos un ataque de los suyos, tipo Cauberg, e incluso Van Avermaet intentó su oportunidad de amarillo. Pero fue Peter Sagan el que demostró porque es quien es. Un precioso triunfo por delante de Colbrelli, que esta vez no lo puso en tantos apuros. Aquí el vídeo con los mejores momentos de la etapa.

 

 

La sexta etapa tenía el final en el Muro de Bretaña. Un doble paso por la célebre cota bretona que iba a dejar más de lo esperado. Todo iba bien, según lo previsto, ritmo rápido a la espera del previsible final de los especialistas en cuestas explosivas. Pero a falta de 5 kilómetros se produce un pinchazo de Dumoulin. La carrera va lanzada, el Muro empieza en apenas 3 kilómetros y el holandés ayudado por su equipo hace un tras-coche escandaloso. Un abrigo prolongado de manual, que video-arbitrado por los jueces le penalizaría con 20 segundos al acabar la etapa además de los 53 segundos que se dejó en meta. Bardet también pinchó y el calentón que se dio para enlazar le pasó factura, haciendo que se dejara casi 40 segundos en la pared bretona. La etapa fue para un sensacional Daniel Martin, que atacó de lejos, a 1.200 metros de la meta, y que de manera agónica aguantó el empuje final del joven Latour y del menos joven Valverde que firmó un tercer puesto con una suficiencia que hacía pensar que podía haber ganado si se hubiese movido antes… ¿primer error de la tricefalia de Movistar? Aquí el vídeo con los mejores momentos de la etapa.

 

 

La séptima y octava etapa tenían al mismo ganador. El joven holandés Groenewegen, lo siento es escuchar su nombre y pensar en el inefable Chiquito de la Calzada y su “Gromenagüer”, hacía valer una punta de velocidad impresionante para batir a Sagan y Gaviria. No debería de extrañar, no en vano el joven holandés fue el último vencedor en los Campos Eliseos. Aquí el vídeo con los mejores momentos de la séptima etapa y aquí los de la octava.

 

 

Y llegaba la temida novena etapa. La mini-Roubaix que tenía preparada el Tour. 15 tramos adoquinados de la mítica clásica del norte, algo “dulcificados” eso sí, incrustados dentro de una carrera de tres semanas. Y en los que disputan corredores que no son los habituales de “las piedras”. Y junto a  ellos los especialistas en estas carreras, con el colmillo al aire, con ganitas de enredar con los corredores flacos y enjutos que les hacen sufrir en las montañas en otras jornadas. Un caldo de cultivo que iba a traer una etapa apasionante. El tiempo era soleado y con algo de viento, polvo y sabor a arena mezclado con sudor en las bocas de los corredores, pero fuera el peligro de los resbaladizos adoquines mojados con lluvia. Un pequeño alivio para los de la general.

 

Pero en la primera semana siempre pasan cosas. En la primera parte de la etapa Porte se va al suelo y se fractura la clavícula. Abandono. Otra vez. El Tour no es amable con este corredor. Una pena. La carrera seguía y los tramos de adoquín iban pasando. El pelotón se estiraba, la fuga inicial era neutralizada, y se llegaba a la parte final con nervios. Varias caídas, entre ellas una de Froome. Moscon traza mal una curva y se va al suelo sin que Froome pueda hacer nada por evitarlo. Pero el británico, que se cae mucho y está muy entrenado en eso de levantarse, recupera rápido y todo queda en un susto.

 

 

Algo más tarde y en un tramo de asfalto Mikel Landa, uno de los tres jefes de Movistar, va bebiendo agua y hace un afilador yéndose al suelo. Movistar, que está haciendo una muy buena etapa con seis hombres delante, para rápidamente a Erviti, Amador y Bennatti para ayudar a Landa. Empieza una preciosa persecución en la que recojen a Bardet que lleva un día más que cruzado, hasta cuatro pinchazos tuvo el francés, y persiguen al pelotón de manera frenética.

 

Por delante a falta de 9 kilómetros se hace el corte bueno. Lampaert acelera y con él marchan Degenkolb y el propio líder Van Avermaet. Por detrás no hay reacción y abren un hueco que les permitirá llegar a disputar la etapa. Las dudas del pelotón principal hacen que el grupo de Landa y Bardet enlace en la misma línea de meta. Los favoritos para la general, a excepción de Uran, han salvado la temible etapa de Roubaix. La victoria de etapa es para el alemán Degenkolb que bate en un sprint puro de fuerza a Van Avermaet. Victoria muy merecida de un corredor que entre lágrimas decía que “tenía que volver a demostrarme a mí mismo que puedo ganar estas carerras” Se lo merece, sin duda. Aquí el vídeo con los mejores momentos de la etapa.

 

 

Y hasta aquí la primera semana del Tour. Unos preciosos sprints, un buen final en cuesta y un apasionante recorrido por los adoquines del norte. Los mejores corredores del mundo no están defraudando. Pero de todos ellos, en esta primera semana, me quedo con un nombre que está consiguiendo unos registros que impresionan. Peter Sagan es un corredor que está marcando el ciclismo moderno. No solo por sus registros, sino por su manera de ser, de actuar, de entender este deporte. De su faceta como showman. De su acercar este deporte a gente que antes no lo veía. Puede gustar más o menos, pero está ahí para marcar una época. Y sus números en el Tour (y en su carrera en general) son sencillamente asombrosos. Como una imagen vale más que mil palabras he puesto sus números del Tour en un solo vistazo. Disfruten. Y hoy… hoy empieza la montaña. Veremos.

 

 

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