PARIS NIZA 2017: QUÉ GRAN CARRERA

¡Qué gran espectáculo nos ha brindado la Paris Niza en su edición 2017!

Soy un firme creyente en que las carreras las hacen los corredores. El recorrido ayuda y la historia de la carrera también, pero si el artista no pone de su parte una esperadísima etapa reina puede convertirse en un soberano tostón, y viceversa, una aburrida etapa plana puede deparar la mayor batalla esperada. Y eso es lo que hemos vivido en esta edición de “La carrera del Sol”.

La nómina de favoritos era muy atractiva. Tanto de los aspirantes a la general, como de los aspirantes a triunfos parciales. Se esperaba una gran Paris Niza. El recorrido tenía las dos-tres típicas etapas llanas iniciales y además incluía una crono con final explosivo en cuesta, un muro en toda regla, y un final en alto en un puerto digno del Tour de Francia. Y para rematar la tradicional etapa “nerviosa” con subida al Col D´Eze y final en Niza.

Épica en la Paris Niza, dos etapas infernales.

Lo que no esperábamos era una climatología muy adversa, en forma de viento, lluvia y frío que convirtieron las dos primeras etapas en dantescas. Abanicos desde el kilómetro 10, con un pelotón dividido en mil pedazos literalmente. Corredores aspirantes a la general, como el caso de Contador, perdidos en abanicos traseros y peleando contra corriente toda la etapa.  Contador enterró en la primera etapa sus opciones a ganar la carrera. Llegó a llevar perdido más de minuto y medio a falta de 40 kilómetros a meta, pero el trabajo de su equipo y la insistencia en la persecución por detrás hizo que se pudiera “salvar” el día con sólo un minuto perdido. Pero pintaba feo. Por delante hombres fuertes para la general como Henao, Martin, Gallopin y Alaphilippe le llevaban una ventaja nada despreciable. En la segunda etapa pasó lo mismo, pero Contador pudo salvar el día de nuevo gracias a un formidable trabajo del equipo Trek Segafredo. Peor le fue a Richie Porte que se dejaba quince minutos en esta etapa y todas sus aspiraciones. Muy irregular el tasmano, como siempre. En los parciales de las etapas triunfos de Démare (ojo con él en la próxima Milán-San Remo, es claro aspirante a repetir en el primer monumento) y Colbrelli que batía en un precioso sprint a Degenkolb y al propio Démare.

En la tercera etapa por fin algo de tranquilidad, y un triunfo para Bennett del Bora, batiendo a Kristoff y otra vez a Degenkolb, muy voluntarioso en todos los finales, pero que no está rematando todo lo que desearía.

Viento, lluvia y frío en Paris Niza. Abanicos desde salida
Viento, lluvia y frío en Paris Niza. Abanicos desde salida.

Alaphilippe se destapa en la crono.

En la cuarta etapa empezaba la parte decisiva de la carrera. Con un precioso recorrido, totalmente llano en su inicio y tres kilómetros finales tremendamente exigentes entre viñedos, iba a clarificar como estaban realmente los aspirantes. Y Contador no defraudó en su terreno. Subió muy bien la parte empinada, con la Trek Madone Aero adaptada con una tija invertida y manillar de triatlón (una buena apuesta en lugar de la cabra tradicional) y marcó el mejor tiempo provisional, metiendo un tiempo nada despreciable a sus directos rivales. Con eso empezó su asalto a la clasificación general, pero con la desventaja del tremendo tiempo perdido en la primera etapa. La crono fue  para Alaphilippe, que lo hizo de manera magistral, y empezó a soñar con que quizá la general podía ser suya. Quedaba la montaña más dura, pero el estado de forma del joven francés le hacia posible soñar con la victoria final.

Contador en plena crono. Con su Trek Madone Aero
Contador en plena crono. Con su Trek Madone Aero.

En la quinta etapa, de transición, Greipel batía a Démare, demostrando que él también ha hecho los deberes para la Milán-San Remo.

Alberto Contador a por la remontada en Paris Niza.

Y empezó la montaña. El primer contacto era apenas una etapa con final en muro. El de Fayence. Yates ganó la etapa, ventajas de no estar vigilado directamente, y Henao enseñaba los dientes, batía al grupo de favoritos y se colocaba a menos de un minuto del liderato. Era el mejor escalador y se le ponían las cosas de cara. Contador perdió unos preciosos 15 segundos con Henao en este final, tiempo que a la postre se revelaría como importantísimo. La séptima etapa nos dio un gran día de ciclismo. Un final en alto, puerto largo, digno del Tour de Francia, daba el triunfo parcial a Porte. Nadie fue a por el australiano, que estaba descartado para la general. Y se vió como Contador este año sí que tiene un equipo que trabaja y que cree en él. Al menos Pantano lo hace. Un trabajo espectacular del colombiano seleccionó la carrera y permitió que Contador se aupase a la segunda plaza de la etapa, pero lo más importante: a la tercera de la general a tan solo 31 segundos del liderato. Daniel Martin, estaba a 30 segundos, solo 1 por delante del líder del Trek Segafredo.

Jarlinson Pantano trabajando duro para Contador
Jarlinson Pantano trabajando duro para Contador.

Contador en Col D´Eze… ¿otro Fuente Dé es posible?

Y aquí empezó la maquinaria que rodea al Contador “personaje” a funcionar. La prensa patria revolucionada. Los «Contadoristas» esperando una nueva gesta del ídolo. Los ingredientes necesarios estaban puestos: una carrera en contra desde el principio (ya sea por un abanico o una caída, y son unas cuantas), una etapa de las calificadas nerviosas por delante, solo 31 segundos del liderato, el no rendirse nunca, el “querer es poder” y el “lo importante es dar espectáculo” que acompañan a Contador hacían preveer que la octava etapa de la Paris Niza depararía cositas. ¡Y vaya si lo hizo! Salida muy nerviosa. Fuga de 22 corredores, sí han leído bien, 22 corredores. A falta de 55 kilómetros Jarlinson Pantano endurece la carrera de manera brutal en el Col de Peille. Y Contador ataca. Y deja a Henao que no puede seguirle. Sube Peille a una media de 6,5 w/Kg según los expertos medidores, cifras del mes de  Julio. Corona distanciando a Henao. Y empieza la persecución: por delante Contador y por detrás Henao. Con Contador van dos españoles, restos del naufragio de la fuga, Marc Soler y David De la Cruz. En la cima de Col D´Eze la diferencia es de 1 minuto. Henao está solo, sin equipo, y le están atacando. A Contador también le atacan por delante, Soler le da un estacazo a falta de apenas 2 kilómetros para coronar Eze y se va, “robándole” la bonificación de la cima. Todos los “Contadoristas” sueñan: otra vez lo va a hacer, el héroe de Fuente De, el artífice de Formigal… pero no. Contador no es precisamente bueno bajando, y además ha gastado una barbaridad en 35 kilómetros de lucha totalmente en solitario. Por detrás Henao, muy centrado, ha mantenido su ritmo y el grupo en el que va empieza a pasar colaborando con el líder. Todo el mundo defiende lo suyo. Movistar no quiere que gane Contador, nunca lo ha querido. Su relación es muy mala y solo hay que fijarse un poco para verlo. Porte tampoco oculta su manía a Contador, de hecho el año anterior aplaudió cuando Contador perdió Paris Niza por segundos. Al joven Soler, nervioso y precipitado en su ataque, le han echado mano, e incluso Contador se distancia en unos metros en el último kilómetro. Pero David De la Cruz, con mucho oficio (algo le enseñaran en Quick Step los clasicómanos belgas) contacta con el de Pinto, para ganar la etapa y adjudicarse la bonificación en meta. Ahora solo queda esperar a que llegue el grupo del líder. Lo hace a 21 segundos, lo que unido a la bonificación dejan a Contador a 2 segundos de ganar su tercera Paris Niza.

Contador subiendo Col D´Eze. Levantado y todo dientes
Contador subiendo Col D´Eze. Levantado y todo dientes.

Pólemica y debate con Contador en la etapa final de Niza.

A partir de aquí se ha escrito mucho y se ha debatido más. Hay una guerra abierta entre los partidarios y los detractores de Contador a propósito de esta etapa del Col D´Eze. Pero en mi opinión es un debate no muy bien centrado. La cosa no va de la última etapa. No va de si Soler y De la Cruz debían haber pasado o no. No va de si De la Cruz tenía que haber dejado ganar la etapa y esa bonificación a Contador. No va de si por detras el todopoderoso Sky compro los favores de Bahrein. Esto va de que  Contador pierde la Paris Niza en la primera etapa, por no estar en el abanico dónde estaban los que se jugaron la carrera. Fin. Perder más de un minuto en una carrera de ocho días es inaceptable en un ciclismo que se mide en segundos. Y por supuesto es de agradecer que no tira la toalla e intenta volver a la pelea, con la crono. Pero la crono tampoco la gana, y moralmente supongo que eso te deja tocado. La crono era terreno de Contador en otro tiempo. ¿Y una crono con tramo de subida? Mejor que mejor. Pero quizá le dejó tocado como para perder 15 segundos en Fayence en un muro con Henao, en ese final dio la sensación de dejarse ir, de bajar los brazos. Y eso sí que es imperdonable. Si estás remontando, o luchando por ello, no puedes dejar escapar más tiempo. Y parece que se da cuenta, y en la etapa del final más duro vuelve a ser segundo, y se mete en la pelea a falta de ese último día. Pero el ciclismo es un deporte de equipo, eso es un hecho, y si vas a atacar en la última etapa a falta de 50 kilómetros, con dos bajadas y terreno llano de por medio, tienes que prepararlo y hablarlo con tu equipo. Y alguien de tu equipo debe ir filtrado en la fuga. No debía ser difícil. La fuga era de 22. ¿De verdad ningún Trek se pudo meter? Con la sensacional actitud del equipo este año me cuesta creerlo. Me suena más a ataque sobre la marcha del de Pinto, marca de la casa, y claro, luego pasa lo que pasa. No es la primera vez. El año pasado Contador se quedó a 4 segundos de ganar, en un calco de etapa de la de este año. Y hace unos días en Andalucia a 1 segundo. Y no son las únicas. La verdad es que cada vez le cuesta más distanciar a sus rivales en subida, y cada vez decide menos en crono. Algo que era su gran arma en el pasado. Y eso hace que se tenga que reinventar. Los hechos están ahí para verlos.

El mejor Contador ha pasado. Su última victoria en su gran objetivo, el Tour, data de 2009. Pero con todo sigue siendo un gran corredor. Uno de los mejores. Siete grandes vueltas ganadas lo atestiguan. Un corredor con una gran sombra en su carrera por dopaje y con una forma de hablar o comunicar que quizá no sea la mejor, por algo no es un secreto que apenas tenga amigos en el pelotón. Pero es un corredor al que echaremos de menos cuando se retire. Y un corredor que demuestra que el ciclismo “fuera del guión” es posible. En este ciclismo moderno robotizado propone cosas que te hacen recordar porque amas este maravilloso deporte. Y 50 kilómetros de la última etapa de la Paris Niza lo corroboran. Ójala que otros corredores, o directores, vean y aprendan. Es posible desmontar al Sky (o al equipo del líder de turno), aunque a veces el precio a pagar sea muy alto, y la recompensa muy poca o nula. Pero el ciclismo es así. Por eso nos gusta.

All photos ©Bettiniphoto

Video de la Paris-Niza 2017 – Etapa 8

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