ZARACHI 2018… UNA GRAN CUARTA EDICIÓN

 

En 2015  en Zarabici se nos ocurrió rememorar aquella mítica prueba contra el reloj por parejas del siglo pasado, el Trofeo Baracchi, y nos sacamos de la manga el Trofeo Zarachi. Un pequeño homenaje por nuestra parte que ocultaba simplemente la sana intención de pasarlo bien y luchar un poco contra el reloj y contra nosotros mismos. Este año 2018 nuestro Zarachi ha cumplido su cuarta edición y ha vuelto a ser un éxito.

 

 

El jueves 1 de Noviembre fue la fecha elegida. La cuarta edición del Zarachi se volvería a disputar en el mismo escenario que la primera: el cruce de Muel. Saliendo de Muel hacia la autovía de Madrid, una distancia de 13,200 metros. El martes tuvo lugar el sorteo de las parejas. Con rigurosa imparcialidad y dejando todo al azar las manos inocentes de Patricia y de Eloy sacaron las siguientes parejas:

 

Nacho  y Adrián

De Nacho poco hay que decir. Un hombre dispuesto a tapar siempre el viento y a ayudar al grupo en todo lo posible. Si todo eso se puede hacer por el lado derecho cuidando la vegetación salvaje del arcen mucho mejor. Y Adrián es uno de nuestros compañeros “Canfraneros” al que cada vez le gusta más esto de las ruedas finas. Y además es un tipo que se sabe tapar muy bien. El año pasado se rumoreó que fue capaz de meterse dentro del bolsillo del maillot de José Ramón para evitar el viento. Una pareja de lo más compenetrada.

 

 

Diego Cabeza y  Zugaza

Una pareja equilibrada y que iba a hacerlo muy bien. Además el que forma duo con Fernando, que es un enamorado del ciclismo, sabe que tendrá un dorsal exclusivo confeccionado con mimo por el propio Fernando para él y su pareja. Diego fue el afortunado en esta edición y juntos completaron con nota el recorrido de esta Zarachi.

 

 

Raúl y Dani

El sorteo quiso juntar a estos dos, que formaron una pareja temible. Raúl está muy motivado de cara al 2019 y Dani es un tipo muy “reñidor” siempre. Lo único que no tenían claro era la estrategia a seguir: ¿Relevos de 500 metros?¿De 1 kilómetro? Al final en sus propias palabras “tiramos con todo y cuando nos atufábamos pasaba el otro”. Una estrategia válida que les dio muy buenos resultados. Felicidades.

 

 

Jaime y Javier Bosque

Aunque Jaime lleva tiempo en esto de la bici, ha llegado al grupo hace relativamente poco, pero es un tipo fantástico y con una actitud genial. Javier ya es un veterano en esto de la bici. Pero lo más importante es que su actitud es la mejor para esto, ganas de pasarlo bien y reírse. Con Jaime la duda era saber si iba a usar sus poderosos brazos para pedalear también, en tal caso el resto teníamos poco que hacer. Y con Javier y sus nuevos Rotor todos sabíamos que sería otra pareja que lo haría bien. No nos equivocamos.

 

 

Javier Puivecino y Carlos Criado

Otra pareja de las competitivas. Carlos lleva un par de años en esto, y ha completado una temporada 2018 muy bonita. Cada día crece más como ciclista. Y de Javier poco hay que decir. Le encanta la bici, y su hándicap era que el recorrido se le queda corto para los kilómetros que está acostumbrado a hacer. De hecho Javier y yo mismo somos socios fundadores del club “Menos de 100 kilómetros… en vaqueros” Se lo pasaron en grande. Y sufrieron un poquito.

 

 

David Pérez y Emma

Una pareja que lo iba a hacer genial. En ese tipo de recorridos David, y su nueva versión estilizada de este año, tiene pocos rivales. Y Emma que ya lleva añitos en esto sabe aprovechar perfectamente la rueda de un buen compañero y sufrir cuando es necesario. Era la pareja a batir y no defraudaron. Todo potencia y saber rodar completaron un soberbio Zarachi. Bravo por ellos, felicidades.

 

 

Esther y Carlos Fabre

Una pareja muy bien avenida. Carlos Fabre es otro de los “Canfraneros” y le apetecía poder hacer la Zarachi, pero con todo el respeto que se tiene a una disciplina nueva. El sorteo quiso que fuese Esther quien hiciese de anfitriona y guía en esta primera experiencia para Carlos. Lo hicieron muy bien y Carlos lo pasó genial, manifestando que no será su última vez. Esa es la actitud. Sensacional.

 

 

José Ramón y Alberto

Otra pareja que se lo pasó fenomenal. José Ramón, un tipo grande donde los haya, se emparejó con Alberto, otro enamorado del ciclismo, para completar un Zarachi muy chulo. Alberto se lo pasó en grande y utilizó su mejorado estado de forma, porque cada año va a más, para disfrutar junto a JR de las altas velocidades en el recorrido. Y además se rieron mucho.

 

 

Fran Aguilar y José Aranda

José y Fran son dos de los habituales a cualquiera de los “saraos” que se organizan. Les encanta montar en bici y pasarlo bien. Además son peleones y no tiran la toalla, así que estaba garantizado que irían deprisa. Una pareja equilibrada que también se lo pasó genial en el recorrido… y después en el vermut claro. En las fotos además salen sin tripa y esta vez no tuvieron que pagar vermut ¿Que más se puede pedir?

 

 

Diego Camacho y Myriam

El sorteo emparejó a este duo que habitualmente coincide en los entrenamientos de fin de semana. Myriam y Diego se llevan muy bien y estaban cómodos rodando juntos. Los dos tienen el carácter de entregarse a tope en las cosas que hacen y el Zarachi no fue una excepción. Diego ha salido incluso a competir este año en algún circuito y Myriam nunca tira la toalla. Bien por ellos.

 

 

Carlos Escuer y Samuel

¿Qué se puede decir de estos dos? Pues que Escuer es un tipo con unas ganas de pasarlo bien fuera de toda duda. Su progresión deportiva es evidente y eso hizo que estuviese en el temido “bombo A” del sorteo. Formó pareja con Samuel quien a pesar de ser más callado que Escuer (eso es fácil) va también muy deprisa en bici. Fueron una de las parejas favoritas y completaron una gran Zarachi. Felicidades.

 

 

Roberto y Mike Alvarez

Que te toque con Roberto siempre es interesante, porque sabes que va a sacarte lo mejor que tienes en la carretera. Además te va a “motivar amablemente” durante todo el recorrido 😉 Eso fue lo que le pasó a Mike, otro Canfranero, que en su segunda participación en el Zarachi volvió a disfrutar y a pasárselo genial. Con eso vale, el Zarachi va de esto: disfrutar y reir. Misión cumplida.

 

 

 

José Manuel y Ana Revilla

La suerte quiso que me emparejara con Anita. Para Ana era su primer Zarachi. Tenía ganas de hacerlo, y después de un final de temporada complicado para ella, era una perfecta ocasión para pasarlo bien y rodar deprisa sin ninguna presión. Anita es una sufridora y eso es lo que hicimos juntos en el recorrido. Además nos reímos algún ratico y tenemos otra historia para contar. La bici va de esto. Prueba superada.

 

 

¿Y CÓMO FUE EL ZARACHI?

 

A las nueve quedábamos en la Plaza Roma y nos dirigíamos a Muel para tomar la salida en nuestro Zarachi. Un agradecimiento muy especial a todo el apoyo logístico que tuvimos: Hector, Tete, Sergio, Patricia, Lucia y por suspuesto Lucho que ejerció de moto enlace y toma de fotos y video. No nos faltó de nada, oiga, como debe ser en una prueba tan prestigiosa.

 

 

En el camino al punto de salida muchas risas, conversaciones de tácticas, algo de nervios y un muy buen ambiente. A pesar de que el día anterior estuvo lloviendo sin parar el solecito nos premió en la mañana del 1 de Noviembre. Una agradable temperatura y un ligero viento que no iba a molestar en exceso en el recorrido. De camino tampoco faltaron un par de pinchazos, que se están convirtiendo en tradición este día.

 

 

Una vez en Muel explicamos la sencilla mecánica de la contra reloj y nos pusimos en marcha. Las parejas fueron saliendo con intervalos de un minuto y fueron llegando a meta marcando sus respectivos tiempos. ¿Cuáles fueron? Cada uno de los que estuvimos los sabemos, fueron muy notables y todos acabamos en una diferencia de menos de  dos minutos, habiendo seis parejas con menos de 30 segundos de diferencia, lo que da muestra de la igualdad del grupo.  Sergio y Patricia ejercieron de cronometradores y dan fé de los sensacionales registros obtenidos. El objetivo principal era pasarlo bien y eso se consiguió con creces.

 

 

Una vez acabado el Zarachi nos volvimos a Zaragoza para tomar un vermut cortesía de las tres parejas con mejor registro. En el vermut  tuvimos el momento de los chascarrillos, de las risas, de contar las tácticas, de decir aquello de “yo nada, no he ido deprisa en ningún momento” o eso otro de “lo importante es participar” o aquello de “ya te dije yo que te iba a doblar” y muchas más de estas. Y como no nos cansábamos de pasarlo seguimos de vermut,  tomando tapas  con su correspondiente dosis de hidratación. Y allí seguimos contando chascarrillos, haciendo comentarios sobre la prueba y promesas para la siguiente edición, junto con un montón de risas que hacen que este grupo sea tan especial. La cuarta edición del Trofeo Zarachi había acabado. Esperaremos con ganas a la quinta. Larga vida al Zarachi.

 

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