GRAVEL BIKES: ¿QUÉ SON Y POR QUÉ QUIERO UNA?

 

Me gusta montar en bici. Me gusta este deporte a rabiar. Y son muchos kilómetros realizados, muchos sitios visitados, muchas carreteras recorridas, muchas horas encima de un sillín disfrutando de mi bici. Pero también muchos paisajes repetidos, muchas carreteras aprendidas de memoria, un considerable aburrimiento usando siempre los mismos recorridos a lo largo de los años. Nada nuevo, pero la balanza sigue cayendo del lado de este precioso deporte. Muchas más cosas buenas que malas.

 

¿Y ESE CAMINO DÓNDE IRÁ?

 

Pero en todos esos recorridos por nuestras carreteras de asfalto en perfecto estado, o no tan perfecto en ocasiones, a veces miro a mi alrededor y me pregunto: “¿dónde llevará ese camino que sube a la derecha?”, o “por ese camino tiene pinta de poderse llegar a tal sitio”, o en otras ocasiones ver una subida en el lateral de una montañita adentrándose en un bosque y querer probarla, y probarme yo, pero ver que está sin asfaltar. Una lástima.

 

Sí ya lo sé,  están las bicis de montaña, pero claro yo no voy a ir con la bici de montaña, ese  adorable tractor de dos ruedas, por la carretera para llegar a ese camino por el que tengo curiosidad. Y tampoco me gusta ir por el monte todo el día dando botes, soy ciclista de carretera, lo tengo claro. Pero la curiosidad sigue ahí.

 

Y hace un par de años empiezo a escuchar un nuevo término: “gravel bike” o “adventure bike”. Y desde el año pasado las he empezado a ver por la carretera. Y me gustan. Y vuelvo a mirar con curiosidad a esos caminos inexplorados.

 

¿QUÉ ES UNA GRAVEL BIKE?

 

Las bicicletas de gravel son máquinas versátiles que se adaptan a distintos tipos de superficie y permiten pasar con facilidad de las carreteras pavimentadas a los caminos. Son un tipo de  evolución, una suerte de mezcla de las bicis de carretera, las bicis de turismo y las bicis de ciclocross de competición. Son máquinas ideales para aquellos ciclistas que les gusta explorar, que no tienen miedo a abandonar la comodidad del asfalto, o simplemente para los de espíritu aventurero en días en los que no sabes muy bien cuál puede ser tu destino. También y no menos desdeñable es la sensación de mayor libertad y menor peligro en las carreteras con tráfico rodado.

 

Básicamente el ciclismo de gravel es como rodar por carretera pero haciéndolo por unos caminos en los que este tipo de bicicletas, que han sido diseñadas específicamente para afrontar superficies más exigentes, te aportan mayor seguridad y como consecuencia mayor diversión. ¿Que puede salir mal? Me gusta la idea.

 

 

¿EN QUE SE DIFERENCIA UNA GRAVEL DE UNA BICI DE CARRETERA?

 

La mayor diferencia es que ofrecen una geometría más relajada que la de una bicicleta de carretera. El frontal es más alto y ofrece un ángulo más liso para una conducción más relajada. La bicicleta será menos sensible, menos reactiva, en las secciones menos técnicas del recorrido. Del mismo modo la distancia entre los ejes es mayor, por lo que son muy estables cuando transitan por caminos con terreno impredecible como la gravilla o piedra suelta. Esta mayor distancia entre ejes y el frontal más alto ofrecen al ciclista una posición más erguida con lo que aporta una mayor comodidad en terrenos más difíciles o distancias más largas recorridas en caminos más inestables. Adicionalmente fabricantes como Trek incorporan tecnología adicional como el IsoSpeed para absorber los impactos y minimizar la dureza del terreno.

 

 

Las gravel montan frenos de disco. Los frenos de disco ofrecen una mayor potencia y control en el frenado, lo que es de gran importancia cuando se conduce fuera de carretera o en terrenos inestables. En la lluvia y el barro estos frenos serán fundamentales en este tipo de bicicleta.

 

 

Al incorporar frenos de disco a la bici evitamos montar frenos convencionales, o los tradicionales “cantiléver” de las bicis de ciclocross, con lo que el cuadro queda más limpio y podemos montar neumáticos más anchos. En las gravel lo habitual es montar neumáticos de 32 mm. o 35 mm., pero es posible montar incluso 45 mm. Estos neumáticos más anchos ofrecen mayor comodidad en los accidentados caminos, en los baches y gracias a su diseño especifico aumentarán el agarre de la bici a la superficie.

 

 

Las gravel también suelen incorporar elementos para poder poner guardabarros adicionales, incluso portamochilas para ser convertidas en unas magníficas bicis de aventura. Y todo esto sin dejar de lado un aspecto más ligero que las tradicionales bicis de montaña, y acercándose mucho a la estética de las bicis de carretera convencionales.

 

 

UNOS CONSEJOS PARA INICIARTE EN EL GRAVEL

 

  1. RELAJATE. Es fundamental mantener una postura relajada sobre la bici de gravel. Unos codos, rodillas y hombros relajados te ayudarán a absorber mejor las imperfecciones del terreno. El adoptar una posición en la parte horizontal del manillar te permitirá rodar más cómodo, pero por el contrario estarás más alejado de los frenos, algo que debes de tener en cuenta cuando ruedes en grupo o en caminos muy revirados. Pero ojo… estar relajado no supone estar despistado, no la liemos, hay que mantener la concentración ya que la superficie de los caminos puede ser cambiante y debemos de saber como afrontarla.
  2. SE UNO CON LA BICI. Es como aquello de las enseñanzas de Bruce Lee: “Be water my friend”. Es inevitable que la bici en los caminos de gravilla o tierra deslice de vez en cuando. El instinto te hará frenar… no lo hagas, mantente relajado y fusionado con la bici, esto te hará más fácil salir de esas situaciones y disfrutarás mucho más de la experiencia.
  3. UTILIZA DESARROLLOS MÁS ALTOS. No tienes que usar el desarrollo más duro, el más pequeño, el que te hace gastar más fuerza y te parece más veloz. Se conservador y usa una marcha mayor, la cadencia te hará pasar más rápido por los terrenos con gravilla suelta o con más botes. Te permitirá mantener una velocidad mayor, y en el mundo del gravel la velocidad y cadencia son tus amigas, cuanto más te atasques más notarás las imperfecciones y accidentes del terreno.
  4. FRENA ANTES. En carretera no es lo más aconsejable pero las bicis actuales te permiten frenar prácticamente en cualquier sitio, dentro de una curva incluído. Pero con las gravel no es la mejor opción. Tomar las curvas y frenar al mismo tiempo en el gravel da como resultado una pérdida de tracción que puede acabar contigo en el suelo. Acostúmbrate a frenar antes de las curvas.
  5. MANTENTE SENTADO EN LAS SUBIDAS. Cuando afrontes cuestas con tu gravel mantente sentado en la medida de lo posible. Levantarse sobre los pedales hará que pierdas potencia en la rueda trasera, a pesar de que pienses que como en carretera estás subiendo como el mejor escalador. Es un error. Mantente sentado, con el desarrollo adecuado y con el peso de tu cuerpo sobre la rueda trasera, eso dará mas agarre en las cuestas, con lo que te será más fácil superarlas.
  6. MIRA A TU ALREDEDOR… DISFRUTA. Estás fuera de la carretera, en paisajes diferentes y cambiantes, disfrútalos, olvídate de la velocidad y de los datos del Garmin, del Polar, del Strava o del “auditor” de turno. El gravel tiene ese componente de aventura que engancha… por eso es tan adictivo.

 

 

Y esto es todo. Espero que os haya gustado y picado un poco el gusanillo del gravel. A mí desde luego lo ha hecho. Así que nos vemos en la carretera… ¡o en los caminos!

 

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