CUBIERTAS DE 23 O DE 25… ¿QUÉ ES MEJOR?

¿QUÉ PONGO… CUBIERTAS DE 23 O DE 25?

En los años 90 lo habitual era llevar cubiertas con un balón lo más fino posible. Solíamos llevar cubiertas de 20 mm. Incluso cuando teníamos que afrontar alguna carrera rápida, o cronos se llevaban cubiertas de 19 mm. También había ciclistas que obsesionados con el peso y el aspecto aero de sus bicis en aquellos tiempos llegaban a montar cubiertas de 18 mm. Ningún problema respecto a eso. Todo bien.

Pero en los últimos años la tendencia ha variado hacia montar cubiertas cada vez más anchas en cuanto a su balón. Las cubiertas (o tubulares) de 25 mm o de 28 mm quedaban relegadas al territorio de las clásicas del norte, de la Paris Roubaix y benditas locuras similares sobre adoquines y terreno muy duro. Hace dos-tres años que se empiezan a ver cubiertas de 25 mm en nuestras bicis de carretera de manera extendida.

¿PERO QUE ES MEJOR 23 O 25?

Vamos a intentar explicarlo atendiendo a diferentes factores que pueden influir en nuestra decisión:

RESISTENCIA A LA RODADURA: Aunque parezca mentira en una misma construcción de neumático y una misma presión de inflado un neumático más ancho tendrá menor resistencia a la rodadura que uno más estrecho. Aquí la clave es “a misma presión de inflado”. Dado que hoy la mayoría de llantas no admiten presiones superiores a 120 PSI un neumático de 25 estará perfecto en esas presiones y ofrece menor resistencia a la rodadura ya que su área de contacto con el asfalto es menor. Es importante para optimizar el comportamiento del neumático acertar con la presión de inflado, las recomendaciones del fabricante y la propia experiencia nos ayudarán a decidir cual es la que nos ajusta mejor. Mejor los de 25 mm.

COMODIDAD: Un neumático de 25 mm absorbe mejor las imperfecciones del terreno. Te da una conducción más suave sobre el asfalto. En carreteras con un firme en mal estado ofrecen un mejor comportamiento, ya que ese extra de absorción evita que la rueda pierda velocidad. En pocas palabras dan menos botes. Un neumático de mayor balón filtrará mejor las vibraciones, con lo que nuestros músculos sufrirán menos. Mejor los de 25 mm.

SEGURIDAD: Un neumático de 25 mm ya desde su aspecto visual te ofrece más seguridad que uno de 23 mm. Al verlo más ancho te da una sensación de mayor estabilidad. Su mayor balón te permitirá tener más agarre en las curvas. Y en días de lluvia o invierno ese agarre extra siempre vendrá bien. También notarás una mejoría en la frenada. Y eso te hará ganar confianza manejando tu bici. Mejor los de 25 mm.

PESO: Un neumático de 25 mm pesa más que uno de 23 mm. Eso es incuestionable. La diferencia en cada rueda es de unos 20 gramos. 40 gramos en las dos ruedas. Es cierto que el peso en la rueda se nota mucho más que en otra parte de la bici, ya que la rueda es un elemento móvil. Pero la realidad es que 20 gramos no es mucha diferencia. Mejor los de 23 mm.

AERODINÁMICA: Un neumático de menor balón será aerodinámicamente más eficiente, pero atención, los estudios realizados en túnel del viento nos dicen que lo realmente importante es que la sección del neumático no exceda de la anchura de la llanta. Así se evitan las pequeñas turbulencias entre el neumático y el aro de la llanta. Por ejemplo las Bontrager R4 Hard-Case Lite incorporan un labio especial que elimina ese hueco entre llanta y cubierta. Así que si tu neumático de 25 mm no excede de la anchura de la llanta es perfecto. Mejor 23 mm (pero atendiendo a la llanta).

¿Y QUÉ ES ESO DEL TPI?

Es el otro punto importante a la hora de elegir un neumático. El TPI (threads per inch) es la densidad de los hilos que se han utilizado para construir la carcasa. Se expresa en pulgadas. Hay cubiertas que usan hilos gruesos y otras hilos finos. A mayor TPI más finos son los hilos usados, con lo que será necesaria menos goma para cubrirlo. Con densidades altas se consigue más comodidad, menores perdidas internas por deformación y gracias a esto perderemos menos energía en nuestro rodar. Así que neumáticos con un TPI alto ofrecen un mejor comportamiento y efectividad.

Pero por el contrario un neumático con un TPI más bajo estará formado por menos hilos, más gruesos, y con más goma recubriéndolo. Eso penalizará el comportamiento del neumático, pero lo hará más resistente a los pinchazos. Así que la decisión es subjetiva y muy personal. Estará basada en el tipo de ciclismo que practicamos cada uno y nuestras preferencias personales. En el equilibrio suele estar el acierto.

CONCLUSIONES

A favor de los neumáticos de 25 mm: Una menor resistencia a la rozadura con el asfalto. Una mejor absorción de las vibraciones. Mayor comodidad y mejor agarre.

En contra de los neumáticos de 25 mm: Un mayor peso y en determinados anchos de llanta una penalización aerodinámica.

Como casi todo en esta vida lo mejor es probar. Cuesta poco hacerse con unos neumáticos de 25 mm y ver las sensaciones. Y en función de estas elegir. Lo importante… pasarlo bien con la bici. Nos vemos en la carretera.

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