Almuerzo ciclista, un clásico de Navidad

Almuerzo ciclista, un clásico de Navidad

Almuerzo Navideño

Terminamos ya la temporada ciclista de 2018 y casi llega a su fin,  sin nuestro ya tradicional almuerzo. Como dice el refrán, “una vez al año no hace daño” y ALMOZAR es una tradición ciclista que se realiza en casi todas las grupetas de casi toda España.

Nuestro grupo no es de parar , nosotros no somos “almorzadores”, no paramos, salvo pinchazos o cosas así, pero hay un día al año que si que lo hacemos.  Ese día  fue el pasado domingo

Fijamos la fecha el domingo 23 de diciembre; son malas fechas, todos tenemos compromisos sociales y fueron apenas unos 15 los que se apuntaron al almuerzo. La sorpresa fue cuando llegamos a plaza Roma y ya había ambiente de salir y de pasar una buena mañana.  Nos juntamos más de 15 personas… y cuando llegamos a la gasolinera estabamos ya más de 25…. Y es que la ocasión lo merecía y la climatología acompañaba.

Salió una mañana fría, la que acontece en las fechas, pero sorprendentemente  en nuestra ciudad y en las fechas, sin niebla ni aire, ¿ qué más se puede pedir?

Partimos ligeros hacia Longares, contentos de reunirnos tantos compañeros, con ganas de pasarlo bien.

Un buen ritmo para hacer “ganicas de comer”; 1 pinchazo y 1 “menos” en la salida, todo en orden y según lo previsto.

Habíamos reservado el comedor del interior de uno de los bares de la localidad. Allí,  nos trataron de lujo. No eramos los únicos ciclistas alli; que cantidad de bicis!! Ver caras conocidas de cicloturistas de otros clubes y de amigos de fatigas siempre es motivo de alegría.  Comimos huevos fritos  “al gusto” del consumidor , con bacon, con patatas, con madejas, con jamón, con morro,… risas y más risas mientras comíamos.  No nos falto de nada,  “oiga”  carajillos y cafés  para finalizar y de vuelta para casa.

    

 

Un regreso movido y alegre, como suele ser habitual, … empezaron los ataques, los relevos, los demarrages y la llegada a Zaragoza en grupos varios.

  

El resumen es , un gran grupo de ciclistas,  una bonita mañana, diferente al resto de salidas de club. Grandes personas y grandes compañeros riéndonos sobre las dos ruedas y disfrutando de este deporte que tanto nos gusta. El próximo año, repetiremos experiencia, al final, las tradiciones están para cumplirlas